El año cierra con uno de los aumentos más fuertes en la economía salteña: los combustibles registraron subas que superaron el 40% entre enero y diciembre de 2025, impactando tanto en el bolsillo de los consumidores como en los costos de producción.
La Nafta Súper lideró los incrementos: pasó de $1.184 a $1.732 por litro, con una variación anual del 46,28%, la más alta del relevamiento. Le siguió el Diésel 500, que subió de $1.225 a $1.734 (+41,55%), con efectos directos sobre el transporte y la actividad agrícola.
La Nafta Infinia aumentó un 34,04% (de $1.425 a $1.910), mientras que el Infinia Diésel registró la menor variación, aunque igualmente significativa: 33,17% (de $1.450 a $1.931).
El balance del año muestra una tendencia clara: todos los combustibles ajustaron por encima de la inflación, consolidando un 2025 marcado por una fuerte presión sobre los costos energéticos en Salta.
