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Boletas que arden: recorte de subsidios y tarifazo en Salta

 


A partir del 1° de enero, más de 200 mil hogares salteños van a sentir el golpe en el bolsillo cuando llegue la boleta de la luz. ¿La razón? El Gobierno nacional decidió bajar los subsidios y, como siempre, la provincia mira de lejos porque ya no tiene cómo tapar el bache. Resultado: miles de familias van a pagar mucho más por un servicio que no mejora.

Carlos Saravia, presidente del Ente Regulador, salió a explicar que ahora los topes de consumo subsidiado se reducen fuerte: de 350 kW a apenas 150 kW en los meses templados. O sea, si antes ya era difícil no pasarse, ahora directamente es una misión imposible. Los que más van a sufrir son los de ingresos medios, que suelen consumir arriba de 200 kW sin hacer ningún despelote.

El grupo más complicado es el de los usuarios N3, la mayoría de la provincia. 36 mil familias directamente pierden el subsidio y van a pagar tarifa plena, sin anestesia. Saravia dijo que para un consumo típico de verano, unos 450 kW, la suba puede rondar entre 30% y 40%. Hermoso regalito de fin de año.

Pero ni los sectores de menores ingresos se salvan. Los N2, más de 152 mil hogares, también verán recortado su tope subsidiado de 350 kW a 150 kW. Eso significa boletas más altas, aunque vivan ajustadísimos. Y los N1 —los de ingresos altos— pierden el 14% o 15% que todavía les quedaba de subsidio, para que nadie se sienta afuera de la fiesta.

“El impacto será muy fuerte”, reconoció Saravia, que también admitió que la provincia está cada vez más atada de manos frente al avance del Gobierno nacional en la quita de subsidios. En criollo: se viene un mazazo general y cada vecino va a tener que ver cómo la pelea.