La comparación es tajante: la recesión no golpea parejo y no espera. En agosto de 2025, el empleo asalariado formal cayó 13,1 mil puestos y el ajuste lo encabezaron las empresas registradas, con una relación 6 a 1 frente al recorte estatal.
Más de 200 mil empleos destruidos desde el pico de 2023 trazan un diagnóstico inquietante: el sector productivo ajusta rápido porque no puede sostener costos en una economía que retrae inversión, consumo y actividad.
El Estado, en cambio, achica por goteo; las empresas, por necesidad. La crisis laboral asoma por el privado, el mismo segmento que —en la teoría— debería motorizar la recuperación.
Mes bajo la lupa (agosto 2025)
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🏢 Privado registrado: −10,6 mil empleos
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🏛 Público: −1,7 mil empleos
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Caída total mensual: −13,1 mil puestos
Mirada anual y tendencia
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−33 mil empleos vs 2024 (−0,3%)
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−224 mil vs el pico de 2023 (−2,2%)
Lectura rápida
“La recesión empezó por donde no hay espalda para esperar.”
