El ministro de Salud, Federico Mangione, reconoció una situación crítica en el sistema sanitario provincial: “Los hospitales están abarrotados, hay pacientes en los pasillos”, advirtió.
Según explicó, la crisis golpea no solo a quienes dependen del PAMI, sino también a personas con obra social privada que ya no pueden pagar clínicas ni internaciones. “Muchos vienen al hospital porque no tienen plata”, afirmó.
👉 El San Bernardo funciona un 65% por encima de su capacidad y las guardias tienen demoras de hasta cinco horas.
👉 Las deudas de obras sociales con el sistema público superan los 10 mil millones de pesos.
👉 A pesar de todo, Mangione fue tajante: “La salud es un derecho innegociable. No vamos a dejar de atender a nadie.”
Fuente:Diario Digital del Norte
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