Llegar a los 40 años trae varias sorpresas, y algunas no se notan hasta que afectan tu vida sexual. Los hombres pueden empezar a notar que el sexo ya no es igual, y no es porque estén haciendo algo mal: es el cuerpo y las hormonas haciendo lo suyo.
Uno de los cambios más comunes es en las erecciones. Puede que ya no sean tan firmes o que cueste mantenerlas. Esto se conoce como disfunción eréctil y es más frecuente a medida que pasan los años. Además, la fertilidad también baja: los hombres mayores de 40 tienen un 30% menos de chances de concebir comparado con los de 30, porque el volumen de semen y la motilidad de los espermatozoides disminuyen.
La testosterona, la hormona sexual masculina, también empieza a bajar y eso puede afectar el deseo sexual. Muchos hombres sienten menos libido, y esto se puede combinar con estrés, cansancio, medicamentos o incluso depresión. Pero la buena noticia es que, aunque el deseo sexual disminuya, la mayoría mantiene interés en el sexo hasta los 80 años.
Otro tema a tener en cuenta es la próstata: a partir de los 40 es más común que se agrande, lo que puede provocar molestias durante el sexo y al eyacular. Nada de qué avergonzarse, pero sí importante de conocer para cuidarse y consultar al médico cuando sea necesario.
En resumen, cumplir años no significa decirle adiós al sexo, sino conocer los cambios y adaptarse. Estar informado y mantener hábitos saludables ayuda a disfrutar la vida sexual mucho más allá de los 40.
