Ir al contenido principal

La Deforma laboral...


Atención trabajadores, empresarios y fanáticos del los comentarios en redes! Llega la Reforma Laboral liberal libertaria, ese hermoso paquete de medidas pensado para que todos estemos contentos… especialmente los que ya estaban contentos de antes.

1. Jornada laboral: hasta 12 horas
Porque ocho horas era de flojos. Si dormís ocho, trabajás ocho y tenés vida ocho… ¿dónde queda el espíritu de sacrificio, eh? Ahora podés trabajar doce horas seguidas, ser productivo como un robot japonés y, de paso, ahorrar luz en tu casa porque directamente no vas a estar nunca.
2. Vacaciones fraccionadas
¿Querías tomarte 15 días en la playa de Brasil? Error. Ahora podés tomarte tres días en enero, dos en julio y uno en octubre, justo el martes que llueve. Todo gracias al nuevo sistema de descanso “a la carta”, donde el patrón elige el menú. Porque el capitalismo también puede ser flexible… menos contigo, claro.
3. Indemnizaciones en cuotas
Te despiden y te lo pagan en 12 cómodas cuotas. Mientras buscás trabajo, te llega el recordatorio mensual: “Tu despido, entrega número 4 de 12”. Si eso no es previsibilidad económica, no sé qué es.
4. Flexibilización de convenios
Dicen que es “modernización laboral”, pero suena más a “todo vale”. Podés trabajar de día, de noche, con banco de horas, banco de arena o banco Nación si te alcanza para sacar un crédito. El convenio colectivo se convierte en convenio selectivo: seleccionan lo que te conviene… a ellos...
5. Salario en especie
Vuelve el glorioso ticket canasta. ¡Qué nostalgia noventosa por favor! Nada más motivador que cobrar parte del sueldo en yogures vencidos y fideos del plan alimentario. El sueño del obrero gourmet: “Este mes cobré en arroz y detergente”.
6. Incentivos fiscales para pymes
Y para cerrar con broche de oro: si contratás a alguien, el Estado te premia. Si despedís, te lo deja pagar en cuotas. Es como un programa de puntos del supermercado: acumulás precarización y ganás beneficios.

En conclusión, esta reforma promete un futuro brillante:
• Más horas de trabajo.
• Menos plata.
• Más estrés.
• Y un ticket canasta de premio.
¡La revolución industrial soñada por los robots, ahora disponible para humanos cansados!