Los científicos descubrieron que unas células del cerebro, llamadas interneuronas CCK del hipocampo, se ponen hiperactivas cuando no reciben suficiente glucosa. Y cuando esto pasa, los recuerdos se procesan mal y la memoria flaquea. Lo peor: esto puede suceder antes de que notes un kilo de más o cualquier problema de salud visible.
La buena noticia es que este daño se puede revertir: restaurar la glucosa en el cerebro, hacer cambios en la dieta o probar con ayuno intermitente calmó a las células en los experimentos con ratones y recuperó la memoria. Los expertos insisten: cuidar lo que comemos no solo ayuda al cuerpo, también protege la cabeza y puede prevenir enfermedades como el alzhéimer a largo plazo. Así que, vecino, ojo con lo que entra por la boca: tu memoria también se juega en el plato.
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